Un sueño cumplido.

Buenas chicos.

Esta entrada voy a dedicarla a un sueño que tenía y conseguí cumplir gracias a las personas que me rodean. Digo gracias a ellas, por el apoyo diario, por levantarme cuando caía, por aguantar mis lloros cuando suspendía un examen. Por alegrarse por mis aprobados, por llorar conmigo cuando me veían feliz por mis resultados. Porqué además de mi compromiso y mi esfuerzo, todo fue gracias a ellos. A mi familia, y a ti, qué aunque no estés, también me apoyaste y confiaste ciegamente en mi.

Hace tiempo la gente me preguntaba qué estudiaría cuando acabara bachillerato, todos se esforzaban en que fuera una carrera, sin darse cuenta, de qué yo ya había tomado una decisión. Cuando me preguntaba a mi misma cuál sería el trabajo perfecto, pensé sin dudarlo qué sería ayudar a los demás, conseguir que su vida fuera un poco mejor independientemente de sus circunstancias. 

Recuerdo el primer día, los nervios estaban a flor de piel, conocer gente nueva, y sobre todo entrar en una clase llena de gente, gente a la qué no conocía de nada, me generó muchas sensaciones, pero sobre todo felicidad, estaba dando un paso más en mi camino, un paso qué me llevaría al lugar dónde quería estar. Recuerdo tener que presentarme uno por uno a cada una de ellas y él, el único chico que había. 

Poco a poco fui adaptándome a esa nueva vida, vivir fuera de casa, con compañeras que no conocía de nada, en un pueblo qué no había oído ni hablar de él. Los primeros meses, fueron complicados, duros incluso me atrevería a decir. Llegué a esa nueva vida, rota, con mucha tristeza por acontecimientos que ocurrieron antes, estaba ilusionada porqué esta vida, se acabaría pronto al estar en otro ambiente distinto, con gente nueva qué me haría creer de nuevo en la humanidad.

Recuerdo cada día era mejor allí, las tardes tomando algo en una terraza tranquilamente, recuerdo las risas en clase, los llantos, los enfados y sobre todo, recuerdo las profesoras que he tenido. Las recuerdo con un gran cariño, con mucha paciencia y el amor que nos daban a todos. Estaba acostumbrada a un profesorado exigente, rígido y frío y esperaba encontrarme lo mismo en este ciclo. Sin embargo, la alegría llegó al darme cuenta de todo lo contrario. Daba igual que ellas tuvieran un mal día que si necesitabas algo y ellas podía ofrecértelo no lo dudarían ni una sola vez. Estoy segura que nunca conoceré profesoras y personas tan buenas y bondadosas como ellas. Ya qué además de los conocimientos que tenían que trasmitir, a mi, me hicieron controlar mejor mis emociones, querer a las personas bien y bonito y me enseñaron que un abrazo o un beso, siempre debe ser bienvenido. 

Se me olvidaba, Integración Social, si, eso era lo qué decidí estudiar y lo qué a día de hoy soy. Integradora Social. 


Tras esta bonita experiencia, tuve que realizar las prácticas correspondientes. Después de decidir dónde quería hacerlas, me deje llevar por los estereotipos de las personas y llegué incluso a dudar de si había tomado una decisión adecuada, si eso realmente era lo qué quería.

Menos mal que decidí seguir adelante, ya que fueron los 3 mejores meses. Siempre estaré agradecida por el trato de todos ellos, de enseñarme qué a pesar de qué la vida nos ponga contratiempos, siempre hay una pequeña esperanza.

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Profe por un día.🙉

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